Investigador

Emociones: Desapasionado; autodisciplinado
Meta: El poder que generan la autoridad, la posición y los roles formales
Juzga a los demás por: El uso de la información objetiva
Influye en los demás mediante: Su determinación, su tenacidad
Su valor para la organización: Seguimiento concienzudo para realizar su trabajo en forma constante y persistente sea individual o en grupos pequeños
Abusa de: La franqueza; su desconfianza hacia los demás
Bajo presión: Tiende  a interiorizar los conflictos; recuerdan el mal que se le ha hecho
Teme: Involucrarse con las masas; venden ideas abstractas
Sería más eficaz si: Fuera más flexible; aceptara a los demás; si participara más con lo demás

Objetivo y analítico, el Investigador, esta “enclavado en la realidad”. Por lo general reservado, sigue con calma y firmeza un camino independiente hacia la meta establecida. El Investigador tiene éxito en muchas cosas, no por su versatilidad sino por la tenaz determinación de llegar hasta el final. Busca un claro propósito o meta sobre el que puede desarrollar un plan ordenado y organizar sus acciones. Una vez embarcado en un proyecto, el investigador lucha con tenacidad por alcanzar sus objetivos. En ocasiones es necesario intervenir para que cambie de parecer. Puede ser visto por otros como terco y obstinado.

El Investigador se desempeña de maravilla ante tareas de naturaleza técnica que le impliquen un reto, donde pueda usar e interpretar información real y sacar conclusiones. Responden a la lógica más que a la emoción. Al vender o comercializar una idea, puede lograr gran éxito si su producto es concreto.

El Investigador prefiere trabajar solo y no se interesa en agradar a los demás. Se le puede considerar sumamente directo, brusco y sin tacto. Al valorar su propia capacidad de pensamiento, el investigador evalúa a los demás por su objetividad y lógica. Para mejorar la efectividad de sus relaciones con las personas, necesita desarrollar una mayor comprensión e los demás, incluso de sus emociones.