Alentador

Emociones: Acepta la agresión: tiende a aparentar dar poca importancia a la necesidad que tiene de afecto
Meta: Controlar su ambiente o a su público
Juzga a los demás por: La forma en que proyectan su fuerza personal, carácter y posición social
Influye en los demás mediante: Su encanto; dirección, intimidación, uso de recompensas
Su valor para la organización: “Mueve a la gente”; inicia, ordena, felicita, disciplina
Abusa de: Su enfoque de que “el fin justifica los medios”
Bajo presión: Se vuelve manipulador; pendenciero; beligerante
Teme: Ser demasiado blando; perder su posición social
Sería más eficaz si: Fuera más genuina su sensibilidad; estuviera más dispuesto a ayudar a otros a tener éxito en su propio desarrollo personal

Las personas con
el Patrón Alentador conscientemente intentan modificar los pensamientos y
acciones de los demás. Al buscar controlar su ambiente, con astucia identifican
y manipulan los motivos existentes de otras personas y dirigen la conducta
resultante hacia un fin predeterminado.

Las personas del
Patrón Alentador saben con exactitud los resultados que quieren, pero no
siempre los verbalizan de inmediato. Manifiestan cuales son los resultados que
quieren solo después de que se haya creado el ambiente apropiado y la otra
persona está dispuesta a aceptarlos. Por ejemplo, estas personas ofrecen
amistad a quienes desean ser aceptados, más autoridad a quienes buscan poder y
seguridad a quienes buscan un ambiente predecible.

El alentador puede ser encantador en su trato
con los demás. Es persuasivo para obtener ayuda cuando se le presentan detalles
repetitivos y que consumen mucho tiempo. Sin embargo, las personas a menudo
experimentan ante ellos una sensación de conflicto, al sentirse por un lado
atraído, y curiosamente al mismo tiempo distanciado. Otras pueden sentirse
“utilizadas”. Aunque algunas veces el alentador inspira temor en los demás y
rechaza sus decisiones, el Alentador suele ser apreciado por sus colaboradores.
Esto lo consigue al usar siempre que le es posible su enorme capacidad de
palabra para persuadir. El Alentador prefiere alcanzar sus objetivos no
dominando a las personas sino haciendo de agente para que realicen el trabajo.